Tuesday, August 30, 2005
posted by felipe at 12:00 PM



El último libro de José Antonio Marina nos habla una teoría y práctica de la estupidez.
Para Marina la meta de la inteligencia es la felicidad humana. Por eso los fracasos de la inteligencia llevan a la desdicha además de a un desajuste del conocimiento humano.

Según el autor hay dos tipos de inteligencia, la inteligencia fracasada que consistiría en hacer cosas en contra de la lógica o que nos impiden ser felices y que por lo tanto el hombre es directamente responsable de su desgracia; e inteligencia dañada en la que el hombre por sus circunstancias, experiencias o limitaciones no es responsable de sus desdichas.

Este libro es bastante fácil de leer, es el único hasta ahora que no tiene notas al margen, y parece escrito con carácter divulgativo, para todo el publico.

En él hay una clara invitación a distinguir a los listos de los inteligentes. Para Marina los listos, listillos, van a lo suyo y se aprovechan de los demás. Por eso no hay que ser listos sino que hay que ser inteligentes.

Os recomiendo su lectura.
 
Tuesday, August 23, 2005
posted by felipe at 3:12 AM
Interesante artículo publicado en La voz de Galicia por XOSÉ LUÍS BARREIRO RIVAS , una reflexión muy interesante a pesar de su brevedad


HABLANDO del conflicto mundial que se avecina, y abriendo una vía de análisis que circula en paralelo al choque de civilizaciones de Huntington, el teólogo Hans Küng llegó a afirmar que la coexistencia de las grandes religiones constituye un gran acelerador de la violencia multifactorial que nos asola. Los ulemas de las mezquitas proclaman que el islam es paz. Las iglesias cristianas recuerdan a diario el saludo de paz que Cristo dirigía a sus discípulos. Y en todas las sinagogas del mundo se recuerda que la libertad y la paz son parte esencial de la alianza entre Dios y su pueblo. Pero la realidad a pie de calle es dramática. El poso de la religión en los grandes conflictos es una evidencia, y, al lado del discurso correcto de los que administran el patrimonio espiritual de las tres religiones monoteístas, se mantiene una soterrada competencia por controlar los poderes de la tierra.

Aunque fue el ejecutor material de la sanción que apartó a Hans Küng de su cátedra, el papa Ratzinger da la sensación de estar muy de acuerdo con el dramático análisis de su colega, y que, asumiendo la responsabilidad de reinsertar a la Iglesia en la cultura de los nuevos tiempos, está intentando un giro esencial en las relaciones con las religiones monoteístas y en la articulación conjunta del mensaje de la paz.

Con la evolución que muestra la práctica religiosa en Occidente, es evidente que la unión de los cristianos se ha convertido en un problema de pura administración de intereses, y que no falta mucho para que el creciente sincretismo de los fieles esté en condiciones de arrollar a los que siguen analizando el problema de los credos con los mismos esquemas del siglo IV. Quizá por eso hemos visto a Benedicto XVI planteando la cuestión en un estadio más avanzado, tratando de evitar que los ritos, los códigos y los diferentes nombres de Dios rompan el mensaje de paz de las religiones monoteístas.

La costumbre de identificar el pluralismo religioso con una agresión a la verdad revelada, y con un abismo insalvable de la salvación, tiene que ser revisada. Hay que aprender y aceptar que Dios está por encima de los nombres que le damos, la historia que le hicimos y la cultura filosófica y política que hemos introducido en los libros de la revelación. Y por eso es posible esperar que mucho antes de que se remuevan los prejuicios dogmáticos que hacen tan difícil el camino de la unidad, seamos capaces de articular un discurso global sobre la paz religiosa que en este momento aún no sabemos o no queremos hacer. Yo leí así los gestos que hizo Benedicto XVI en su patria alemana. Ahora sólo falta que la biografía posterior del Papa confirme esta esperanza.
 
Tuesday, August 02, 2005
posted by felipe at 3:15 PM



Confieso que empecé a leer este nuevo libro de Isabel Allende con cierta desconfianza. Como casi todo el mundo había leído historias y visto películas sobre sus aventuras. Pero según avanzaba en su lectura el personaje me iba llenando cada vez más debido a la maestría de Isabel quien conseguía retratar muy bien la vida de Barcelona en la época de la guerra de la independencia y las actividades piratas en el Atlántico.

No es el clásico libro sobre el Zorro, nos presenta su nacimiento, hijo de un caballero español y una indómita india. Es la historia de Diego de la Vega y de cómo se convirtió en el legendario Zorro. Empieza su aventura en una época fascinante y turbulenta, con personajes entrañables y de espíritu indómito, y un hombre de corazón romántico y sangre liviana. Aventurero, apasionado, intrépido y juguetón. Así es la leyenda del Zorro. El relato comienza en el año 1790, en tierras de la Alta California, cuando un joven capitán español se enamora de una india de alma rebelde. El Zorro es el retrato de unos personajes de carne y hueso, con virtudes y flaquezas, sensibles e impetuosos, que nos arrastran en sus aventuras por une época vibrante. Con su habitual maestría, Isabel Allende nos descubre la vida sencilla de las misiones españolas en la California de principios del siglo XIX y la agitación en las calles de una Barcelona ocupada por las tropas napoleónicas en plena Guerra de la Independencia. Los ritos de iniciación de las tribus indígenas y los misterios para acceder a una sociedad secreta europea. La espiritualidad de un código de honor sin fronteras y las contradicciones del alma humana... una aventura como las de antes. Isabel Allende rescata la figura del héroe y, con ironía y humanidad, le da vida más allá de la leyenda.