
Confieso que empecé a leer este nuevo libro de Isabel Allende con cierta desconfianza. Como casi todo el mundo había leído historias y visto películas sobre sus aventuras. Pero según avanzaba en su lectura el personaje me iba llenando cada vez más debido a la maestría de Isabel quien conseguía retratar muy bien la vida de Barcelona en la época de la guerra de la independencia y las actividades piratas en el Atlántico.
No es el clásico libro sobre el Zorro, nos presenta su nacimiento, hijo de un caballero español y una indómita india. Es la historia de Diego de la Vega y de cómo se convirtió en el legendario Zorro. Empieza su aventura en una época fascinante y turbulenta, con personajes entrañables y de espíritu indómito, y un hombre de corazón romántico y sangre liviana. Aventurero, apasionado, intrépido y juguetón. Así es la leyenda del Zorro. El relato comienza en el año 1790, en tierras de la Alta California, cuando un joven capitán español se enamora de una india de alma rebelde. El Zorro es el retrato de unos personajes de carne y hueso, con virtudes y flaquezas, sensibles e impetuosos, que nos arrastran en sus aventuras por une época vibrante. Con su habitual maestría, Isabel Allende nos descubre la vida sencilla de las misiones españolas en la California de principios del siglo XIX y la agitación en las calles de una Barcelona ocupada por las tropas napoleónicas en plena Guerra de la Independencia. Los ritos de iniciación de las tribus indígenas y los misterios para acceder a una sociedad secreta europea. La espiritualidad de un código de honor sin fronteras y las contradicciones del alma humana... una aventura como las de antes. Isabel Allende rescata la figura del héroe y, con ironía y humanidad, le da vida más allá de la leyenda.
